Conversaciones intersticiales 01: Abraham Zabludovsky

Para la primera conversación de nuestra serie, recuperamos una breve plática que sostuvimos con el recientemente fallecido arquitecto Abraham Zabludovsky durante una visita a la ciudad de Mexicali en 1997.

For the first conversation of our series, we recovered a brief interview we held with the prestigious and recently deceased Mexican architect Abraham Zabludovsky during a visit to Mexicali (Mexico) in 1997.



La obra de Abraham Zabludovsky (1924 - 2003) constituye, sin lugar a dudas, una pieza imprescindible para conocer y entender la historia de la arquitectura mexicana del siglo XX. Formado en la Escuela Nacional de Arquitectura, Zabludovsky trabajó en el despacho de Mario Pani y en 1950 estableció su propio taller. Sus primeras obras, en su mayoría proyectos habitacionales, muestran una fuerte influencia de la arquitectura del Movimiento Moderno, así como de su maestro José Villagrán García y del propio Pani. Las obras de su segunda etapa se caracterizan por un lenguaje formal masivo y monumental con fuertes influencias de la arquitectura tradicional mexicana, en especial la de los grandes conjuntos prehispánicos. En este periodo Zabludovsky produciría algunas de las obras más significativas de la arquitectura mexicana contemporánea: las oficinas centrales del INFONAVIT, la Universidad Pedagógica Nacional, El Colegio de México, el Museo Rufino Tamayo y la remodelación del Auditorio Nacional. En sus últimas obras individuales se percibe un regreso al uso de formas puras con claras referencias a los proyectos e ideas de Étienne-Louis Boullée, arquitecto con quien Zabludovsky se sintió siempre particularmente identificado. Siempre comprometido, riguroso y contundente, Abraham Zabludovsky nos deja un legado de más de 200 obras que en su conjunto quedarán registradas como uno de los momentos más brillantes de la arquitectura de nuestro país.

1. Como una de las figuras más importantes de la arquitectura nacional de los últimos años y como un arquitecto considerado por muchos como heredero de una supuesta tradición arquitectónica mexicana, ¿considera usted que se puede hablar en la actualidad de una arquitectura característicamente mexicana?

Considero que la arquitectura que hacen los arquitectos en México, que hacen los jóvenes o los no jóvenes, es indiscutiblemente adecuada puesto que se está haciendo aquí; por este solo motivo ya es arquitectura mexicana. No hay una sola tendencia en la arquitectura en ninguna parte del mundo; la arquitectura puede tener todas las facetas que uno quiera encontrarle y dependen de la personalidad del creador que al fin y al cabo es el que impone sus criterios en la definición de cualquier programa arquitectónico. Si se parece o no se parece a algo del exterior, es algo que no me preocupa en lo más mínimo.

2. Hay quienes sugieren que en un país como México, en el que más de la mitad de la población vive en condiciones de marginación, los grandes monumentos arquitectónicos representan inversiones irresponsables y condenan la falta de conciencia social de los arquitectos ¿Cuál es su opinión al respecto?

Yo creo que mientras algunas gentes quieran invertir en hacer arquitectura, debemos obviamente fomentarlo y estructurarlo. En todos los países el hecho de que siempre hay prioridades de otro tipo impide el desarrollo de muchas cosas. Si uno hiciera habitación, entonces dirían que por qué antes de hacer habitación no les das fuentes de trabajo; si uno hace fuentes de trabajo, por qué antes de darles fuentes de trabajo no los educas; si uno los educa, dicen por qué antes no les das de comer. Siempre habrá en el estrato una serie de razones que van subiendo o bajando el nivel de las gentes que intervienen en un fenómeno de éstos.

3. Con proyectos como el Centro JVC en Guadalajara
[2], estamos presenciando quizás el inicio de un nuevo tipo de relación de nuestro país con la arquitectura mundial. ¿Qué representa un proyecto como éste para la arquitectura de México?

Yo creo que es una enorme cualidad que la arquitectura del mundo se haga en México. No olvidemos que independientemente de quién la haga, lo importante es que aquí se queda. Creo en el intercambio de talentos (por ejemplo, yo he trabajado fuera y no he tenido ninguna limitación) y creo que debemos dejar que todas las gentes capaces del mundo, si alguien las contrata y si alguien les da oportunidad, pues lo hagan.

4. Como un arquitecto que de manera paralela a su trayectoria como creador, ha estado involucrado de cerca con los procesos de enseñanza de la arquitectura, ¿Cuál es su punto de vista acerca de la situación actual de la educación arquitectónica en nuestro país?

Bueno, yo creo que hay un problema muy serio: las escuelas de arquitectura están sobresaturadas. La arquitectura es una actividad que desde luego necesita capacidad innata. Pero obviamente la educación que recibe es muy importante y esto es muy difícil que lo reciba, cuando menos en la Ciudad de México, donde todo está sobresaturado. Las escuelas de arquitectura deberían tener una selección muy importante puesto que no se puede enseñar arquitectura con miles de estudiantes. Esto es por un lado, pero por otro lado también yo aconsejaría que lo más importante es el interés propio del alumno; que se interese por todo lo que está pasando en el mundo; que esté ávido de conocimiento; que esté abierto a todas las experiencias y que esté en constante comunicación con lo que está pasando no sólo en el país, sino lo que está pasando en todas partes.

5.¿Y cómo podrían las nuevas generaciones de arquitectos definir un camino a seguir en un mundo cada vez más cambiante y más complejo?

Como yo les decía antes, lo único que hay que hacer es la arquitectura de nuestra época en el lugar en que nos toca hacerla, y eso será diferente de acuerdo con el criterio de cada quien y todos son bien vistos y bienvenidos puesto que la multiplicidad de visiones sobre el problema arquitectónico enriquece a todos.


[1] Entrevista realizada en el marco de la conferencia "Arquitectura: perdurabilidad y trascendencia" (Mexicali, 1997). Fotos: Eunice Miranda Tapia

[2] Centro cultural, de convenciones y negocios ideado y financiado por el empresario jalisciense Jorge Vergara. Proyectado en un terreno de 300 hectáreas en la zona metropolitana de Guadalajara y con una inversión estimada en más de 400 millones de dólares, el Centro JVC contará con la participación de algunos de los arquitectos de mayor renombre mundial: TEN Arquitectos, Daniel Libeskind, Zaha Hadid, Carmen Pinós, Todd Williams y Billie Tsien, Teodoro González de León, Thom Mayne, Toyo Ito, Jean Nouvel, Coop Himmelblau y Philip Johnson. Otros arquitectos que han pasado por el equipo pero que por distintos motivos ya no participarán son Frank Gehry, Rem Koolhaas, Bernard Tschumi, Peter Eisenman y Steven Holl.